¿Por qué los colombianos somos pobres?
El planteamiento de los realizadores está basado en tres niños nacidos en Japón, Suiza y Colombia. Los dos primeros países son perfectamente, en cuanto a su área territorial, una división departamental del nuestro. Están plagados de adversidades geográficas y castigados por las carencias, que en el caso de Japón, tienen como agravante una concentración demográfica elefantiásica. Nada que ver con la plétora de riquezas y bendiciones naturales y vitales que Colombia disfruta de una forma desmesurada.
Japón y Suiza, y sus pequeños niños del cuento, están lejos, muy lejos de nuestro país y del muchachito colombiano. Expertos, pero a la vez ciudadanos comunes y corrientes, como Pedro Juan González, Francisco Ramelli y el ingeniero japonés Hiroshi Kaneko, tratan de explicar la razón de esta sinrazón, el sentido de este contrasentido.
Y brotan muchos argumentos, tal vez señalados en diversas ocasiones, conocidos por todos. Tenemos mentalidad de pobres. Vivimos el presente. Somos brillantes individuos y desastrosos colectivos. Nos falta confianza. Y el narcotráfico afianzó una herencia nefasta de gusto por la riqueza rápida, inmediata, ostentosa. Nos anclamos en el presente.
"He revisado tu publicación y veo que haces una buena reflexión sobre la pregunta rectora.
ResponderEliminarEl propósito con hacer la reflexión es precisamente caer en la cuenta que no somos pobres, pero vivimos la pobreza por nuestro desprecio a la gran riqueza que tenemos y porque nuestras actitudes no nos permiten salir del subdesarrollo.
Sigue adelante."